Mediar Pedagógicamente Para Construir Un Nuevo Estilo De Vida.
Por.
Mario Francisco Tzul Tzul[1]
Resumen.
En
si el papel del mediador pedagógico es construir espacios donde se puedan
reflexionar y accionar sobre bio-ética, se debe de pensar y repensar los
procesos de formación, principalmente desde los primeros procesos para lego ser
fortalecidos o ponerlos en práctica ya en la vida adulta y lo más importante
promocionarlos.
Palabras
clave.
Mediación
pedagógica, bioética, responsabilidad profesional y promoción de acciones
bioéticas.
El
proceso educativo es un acto bien pensado y adecuado a la promoción y
construcción del conocimiento mermado por las condiciones culturales de las
personas quienes se adentran al proceso. Ese proceso guiado y promocionado por
la didáctica y toda aquella estrategia que busca las mejoras de vida. Alfonso
Llano Escobar define como bioética “se define como el concepto de dignidad de
la persona humana, es indispensable para entender como ella se puede convertir
en un camino que de inicio a un trabajo, y ver el mundo de una forma pluralista
ya que aborda el tema de la alteridad, mostrando que para humanizarnos es
indispensable ver al otro como es y no como quisiéramos que fuera” para
comprender las dimensiones de la bioética habrá que comprender las dimensiones
humanas y aceptar las características propias del ser humano, aceptar que es
parte de la naturaleza y que por ello esta destinado a resguardarla, por medio
de sus actos, pensamientos y propuestas de mejora en cuanto a su conservación.
Como
parte del proceso y como fuente mediadora del mismo el docente tiene la
responsabilidad de promover una formación bioética en los futuros profesionales
para que sean estos los promotores de una nueva forma de vida, un nuevo estilo
de vida que sepa amar y sobre todo respetar la naturaleza como tal. Simplemente
si el sistema educativo formal no retoma el papel de bioética en la formación
de los profesionales el actuar de las personas seguirá siendo el que hasta
ahora se reproduce en las sociedades guatemaltecas.
El
formar a las personas en bioética significa apostarle a un cambio generacional donde
el centro sea el respeto a la naturaleza y sobre todo el amor a la vida y a las
responsabilidades en cuanto al cuido y promoción del conocimiento para
cuidarla.
Aceptar
el reto, como profesional; es promover acciones y proponer nuevas metodologías
de crear consciencia entre y para los demás profesionales o personas con las
que se conviva. No basta con mencionar que se requieren acciones en concreto
para poder crear consciencia bioética; También se requiere de proponer acciones
o actividades que vayan enfocadas a esta nueva forma de vida. Para ello se
propone realizar la siguiente actividad., Cuando se tenga tiempo libre o
actividad planificada se podrá guiar al grupo a alguna montaña para poder
encontrarse con la naturaleza, al momento de llegar a la misma se podrá
realizar en grupos o de forma individual. Cada persona o grupo deberá de
seleccionar el árbol que mejor le parezca, luego de ello se procederá que cada
uno abrace y sostenga algún dialogo en específico (el tema será seleccionado
por el participante). Para luego en algún lugar (donde el docente decida) se
reflexionará sobre los sentimientos puestos en practica durante el desarrollo
de dicha actividad. Para culminar cada quien deberá de teorizar la experiencia
por escrito. Como también se le pedirá realizar este ejercicio con otras
personas cercanas a su vida social y con esto lograr el efecto multiplicador.
En
cierto momento deberemos de aceptar la forma de vida de muchos pueblos
originarios que en la practica diaria respetan y se encuentran dentro de la
naturaleza; como una madre que cuida y protege la vida de sus hijos. Andrew
Gray, Marcus Colcheste & Alejandro Parellada abordan este aspecto como
una capacidad de subsistencia ante y junto a la naturaleza misma “la capacidad
de los pueblos indígenas para subsistir depende del su respeto por la
naturaleza, una interrelación, una interdependencia por las cuales los seres
humanos se convierten en parte del ciclo biológico vital, por esta razón ,
hablar de conservación de la biosfera o del ecosistema es hablar de los pueblos
indígenas”
Por
lo que será buena idea retornar acciones propias de los pueblos originarios
como parte de la práctica y promoción de la bioética, para ello se requerirá
quitarse el pensamiento de que los demás no tienen nada de conocimientos que
compartir con los demás y cumplir con las palabras de Paulo freire donde
menciona que todos aprendemos de todos y que el aprendizaje en comunión es la
mejor fuente de solución de problemas.
Conclusiones
ü Pensar
en comunión es aprender de los demás y aceptar las formas de vida de los demás.
ü Respetar
la naturaleza como parte de ella es respetar la vida propia y la vida de los
demás como parte del ciclo biológico de todo ser humano
ü Proponer
acciones en concreto va más allá de solo hablar de bioética sin acciones
contundentes para su promoción
ü Es
responsabilidad de todo docente lograr espacios de promoción y reflexión de la
bioética como medio de construcción de un nuevo estilo de vida
Bibliografía
Andrew Gray, M. C. (1998). Derechos
indígenas y conservación de la naturaleza: asuntos relativos a la.
Dinamarca : Andrew Gray, Marcus Colcheste & Alejandro Parellada.
Escobar,
A. L. (2006). BIOÉTICA Y EDUCACIÓN PARA EL SIGLO XXI. Bogotá :
Editorial Pontificia Universias Javierana .
[1]
Licenciado en Pedagogía y Técnico en Formulación de Proyectos Educativos
Maestrante en Docencia Universitaria del Departamento
de Postgrados del Centro Universitario de Occidente.
Comentarios
Publicar un comentario